Uno de los filmes más esperados del año para quien escribe. Fan absoluto de Bruce Willis y Joseph Gordon-Levitt. Admirador de Brick, y ciertas reservas con The Brothers Bloom. Mis expectativas son altas, y durante la primera media hora de película, esas expectativas son superadas. Pero algo falla. La película se desinfla. Me revuelvo en el asiento. Aparecen los créditos finales. Y mi asombro sólo es equiparable a mi decepción.
Looper es la tercera cinta de Rian Johnson, tras la estupenda Brick y la extraña The Brothers Bloom. Con un presupuesto de 30 millones de dólares, Johnson rueda un filme de ciencia ficción a partir de un guión escrito por él mismo, y el resultado es irregular.
Los primeros 30 minutos de la película son probablemente de lo mejor que he visto este año en la gran pantalla. Lleno de ingenio, imaginación, originalidad, con un estilo visual potente, una banda sonora muy interesante y un montaje perfecto que te deja hipnotizado. En una palabra: apabullante. Johnson ya me tiene en el bolsillo, y no me permito parpadear porque todo lo que estoy viendo es impresionante. Y entonces empiezan los problemas.
Siempre escribo opiniones libres de spoilers, pero con este este filme me resulta imposible explicar de forma argumentada mis sensaciones sobre la película sin entrar en detalles. Por lo tanto, y sin que sirva de precedente, os recomiendo que dejéis de leer este post en este instante si aún no habéis visto la película.
SPOILERS DE LA PELÍCULA. PARAD DE LEER SI NO LA HABÉIS VISTO.
Como os he dicho, el primer tercio de la cinta me parece fantástico, y hasta la escena del restaurante entre Gordon-Levitt y Willis, la película es un tiro. No sólo me transmite que el director se ha comido el coco para escribir un guión sólido, sino que ya estoy totalmente introducido en ese universo, y quiero más. Willis cuenta su historia de amor, y yo me estremezco. Comprendo sus motivos, su objetivo, y en ese momento simpatizo con él sin reservas. Es un hombre cambiado, transformado por el amor de una mujer, y apoyas su lucha. Pero el personaje empieza a diluirse con el paso de los minutos. No sólo por su menor tiempo en pantalla, sino por su comportamiento extremo y que no se ajusta a lo que me han mostrado en la primera mitad de la cinta. Willis se convierte en un matón que quiere arrasar con todo, y lo que le hacía interesante, las características que lo hacían conectar con el espectador, desaparecen. De ahí que su resolución al final de la cinta me haya dejado bastante indiferente (y no sabéis cómo me fastidia, maldita sea).
En la otra cara de la moneda tenemos a Gordon-Levitt, la versión joven de Willis. Inmaduro, impulsivo, egocéntrico pero lleno de matices. Es un asesino, pero consigues empatizar con su causa, con sus intenciones. No apruebas su trabajo, pero sientes que hay algo más debajo de esa seguridad y acciones. Sin embargo, le ocurre algo similar que a Willis. Su personaje se desdibuja, pierde fuerza conforme pasan los minutos, y considero que todo se reduce a 2 hechos muy concretos (o al menos esa es mi opinión personal): 1) la introducción al género western tras la llegada de Levitt a la casa de Sara (Emily Blunt), y 2) la sensación de que no hay suficiente presupuesto para mantener el ritmo del primer tercio, y es necesario realizar una pausa en la historia para conocer a Sara y su hijo.
A muchas personas les gusta el giro que da la cinta una vez se establece la acción en los campos de maíz, pero yo creo que destroza por completo todo lo ocurrido con anterioridad. Y no porque la historia juegue con distintos géneros, sino porque simplemente ese tramo no funciona por muchos motivos. Y voy a intentar enumerarlos.
En primer lugar, concentrar gran parte del peso de la historia en un sólo espacio es arriesgado. Muchas veces funciona, pero en este caso no lo hace. Porque simplemente Johnson dedica demasiado tiempo a "desarrollar" los personajes de Sara y su hijo Cid, y opino que sobran algunas escenas y falta tensión y ritmo. La película se asienta en una posición de calma, que intenta contraponer con los acontecimientos que el personaje de Willis sufre en la ciudad. Pero esas escenas son tan extremadamente cortas y atropelladas, que no nos consiguen despertar del letargo en el que la cinta se ha sumergido.
Otro punto clave: el niño. Cid es uno de los componentes más importantes de la cinta, y la verdad es que despierta interés y da juego en ciertas escenas. Pero yo le veo un problema: sólo conocemos el peligro que este niño desencadena en el futuro a base de referencias. Y me parece un gran desacierto. Si Johnson nos hubiera mostrado alguna escena en la que vemos el caos que Cid ha provocado en el futuro, comprenderíamos mejor el plan y motivación de Willis, y veríamos con otros ojos al niño, su madre y lo que su supervivencia/muerte podría originar. Pero no tenemos esa experiencia visual, sólo tenemos datos aislados, de ahí que no se despierte una urgencia moral en el espectador (o al menos en un servidor) a la hora de optar por una vía u otra.
Voy terminando. Comprendo el cambio de escenario que Johnson realiza. Una casa en medio de un enorme campo de maíz desprende un sentimiento de aislamiento y soledad, a la par que crea sensación de agorafobia, un miedo a los espacios abiertos, a no controlar la situación. Pero repito, su ritmo tremendamente lento en este tercio destruye toda esperanza de ver despegar la cinta de nuevo.
Su resolución mejora el resultado final, y asistimos a una sequencia bien rodada, que ata todos los cabos y cierra la cinta de forma digna, pero en ese momento ya hace bastante rato que he perdido el interés. Willis se ha convertido en un vengador despiadado asesina-niños, Levitt sufre una aparente evolución que no es tanta, y Blunt hace lo que puede con un personaje interesante pero que no termina de funcionar (la escena gratuita de sexo tampoco ayuda).
Como podéis observar, apenas he comentado la viabilidad o funcionamiento de los saltos temporales en la cinta, sus consecuencias y la ejecución de Rian Johnson, ya que no me parece clave en la sensación general que la película destila o busca. Funciona, sin más. Tiene ideas interesantes, y en muchas ocasiones están atadas con clase, pero de nada sirve si la película se pierde en los campos, si los personajes toman decisiones que contradicen un comportamiento anterior. Y repito (esto merece ser resaltado una y otra vez): el fin primario y básico de una película es entretener, y esta película tiene un ritmo terrible en su tercio central. Johnson ha matado su propia película (matizo: Johnson me ha matado su película), y un tío con 2 pelis a sus espaldas, varios episodios de Breaking Bad dirigidos, y buen gusto general por decisiones visuales y de guión no puede permitirse este error tan grave. Aunque suene muy mainstream, eché de menos más acción, más agilidad en la película. Su desequilibrio en este apartado es su gran lacra.
FIN SPOILERS
En definitiva, Looper es un decepcionante filme de ciencia ficción, que me ha maravillado durante 30 minutos (MARAVILLADO) pero que empieza a decaer en ritmo y entra en un pozo en el que sólo consigue salir muy al final y cuando ya es demasiado tarde. En mi cabeza siempre me preguntaré qué habría pasado si Johnson se hubiera quedado en la ciudad y hubiera seguido la línea del comienzo de la cinta. Y ese pensamiento duele. Mucho.