martes, 31 de diciembre de 2013

TOP 15 de 2013



2013 llega a su fin y es hora de hacer balance. He visto buen cine y muy variado, y he decidido ampliar mi top 10 a 15 películas porque me apetecía rescatar filmes especiales y que merecen reconocimiento. Sin más dilación, os dejo con mi top 15 del año 2013. Aviso que en general no hay spoilers de los filmes, aunque comento algunos rasgos importantes en alguna de ellas.


15.- Dolor y Dinero: Vuelve el mejor Michael Bay. Un Bay enamorado del proyecto y sus personajes, capaz de sacrificar sus excesos visuales para dar empaque y equilibrio a la historia. Mark Wahlberg y Dwayne Johnson están brillantes como el dúo protagonista. La primera mitad del filme es simplemente GENIAL. La segunda mitad es notable aunque inferior, pero no adolece el resultado final.


14.-  Breathe In: Aún no se ha estrenado en España, pero ya se ha ha podido ver en Gran Bretaña. Nuevo filme de Drake Doremus tras la magistral Like Crazy. Lugares comunes (amor, conflicto emocional) tratados desde un punto de vista más sobrio y adulto. Preciosa y dolorosa cinta liderada por Guy Pearce, en una de las mejores interpretaciones de su carrera. Y Felicity Jones vuelve a estar brillante en un papel muy distinto al que interpretó en Like Crazy.


13.- Stoker: Park Chan-wook aterriza en Hollywood y da una clase magistral de dirección. Absolutamente abrumador el uso de la cámara, las metáforas visuales y el sonido. Mia Wasikowska y Matthew Goode realizan un gran trabajo, pero quedan ensombrecidos por Chan-wook, que da un auténtico recital y es clave absoluta para que el filme se cuele entre lo mejor del año. En manos de otro director, Stoker sería una peli más.


12.- Mud: Jeff Nichols nos regala un 'Stand By Me' actual, una historia sobre el desarrollo emocional, sobre cicatrices pasadas y futuras, apoyada en las espléndidas interpretaciones de Ty Sheridan y Matthew McConaughey. Nichols ya demostró mucho talento en la inquietante Take Shelter, pero Mud es una historia más cálida y equilibrada. La pérdida de la inocencia en la adolescencia y en la madurez. Preciosa.


11.- Out of the Furnace: Scott Cooper es un brillante director de actores. Y vuelve a demostrarlo con este filme. Relato oscuro sobre la desesperanza, sobre decisiones que nos cambian. El protagonista sólo desea tener una vida sencilla y normal. No posee grandes aspiraciones ni las necesita. En el lado opuesto tenemos a su hermano, marcado por su labor como soldado, y en continua lucha con los demás y consigo mismo (búsqueda de una inocencia ya perdida). Vías equivocadas en momentos inoportunos, y desde ahí, descenso a los infiernos. La fotografía desgastada, de tonos cálidos y sombríos nos avisa que no hay lugar para la luz en esta historia. Y menudo final. Y menudas interpretaciones (Christian Bale sigue sorprendiéndome como actor, cosa que parecía imposible).


10.- Gravity: Alfonso Cuarón es el más listo de la clase. Lo sabe y lo demuestra a base de un talento visual inalcanzable para el 90% de directores actuales. Gravity cuenta una historia vitalista tratando temas universales. Además, lo hace mediante una revolución visual y tecnológica. Cuarón ha necesitado crear tecnología y herramientas que no existían para contarnos su épica espacial. Y el resultado es abrumador. El director mexicano nos inspira miedo y respeto por el espacio, nos recuerda que somos una minúscula parte del Universo, y apela al instinto de supervivencia innato en todo ser humano para hacernos luchar junto a los protagonistas de la historia. Espectacular a todos los niveles.


9.- 12 Años de Esclavitud: El filme de Steve McQueen es un doloroso e imprescindible recordatorio de la miseria humana. Relata una historia basada en hechos reales sobre uno de los capítulos más vergonzosos y repugnantes de nuestra historia. Y no le tiembla el pulso a la hora de mostrarnos en qué consiste la esclavitud. Cada plano es una bofetada, un recuerdo de lo que hemos sido como especie, y la frustración nos sobrepasa. Pero la película no es sólo un documental sobre la esclavitud, sino una historia sobre luchar por VIVIR, no por sobrevivir (ya lo dice el protagonista), y no hay sentimiento más poderoso que la esperanza. Ejiofor realiza la mejor interpretación de su carrera y Fassbender demuestra que no existe papel que se le resista.


8.- Una Cuestión de Tiempo: Vivimos en una sociedad cínica y pesimista, así que siempre viene bien una historia optimista y llena de buenas intenciones. La cinta de Richard Curtis es exactamente eso. Una comedia romántica sobre las decisiones que marcan nuestra vida, sobre la nostalgia por el pasado, pero también es una historia sobre la búsqueda de un futuro mejor, una vida plena y satisfactoria. Risas, lágrimas y sonrisas perpetuas en un torrente de emociones. Y el elemento de ciencia ficción que sirve como premisa de la cinta es introducido de una forma tan simple e inocente que te lo tragas sin rechistar. La palabra que define a la película es BONITA. Nunca menospreciemos los filmes bonitos.


7.- Rush: Una de las mejores cintas sobre rivalidad deportiva que he visto. La película sabe explorar ambos personajes con la misma profundidad y equilibrio, y nos proporciona dos protagonistas tridimensionales, llenos de virtudes y defectos. Y si hay algo que nos une a todos es la imperfección humana. Niki Lauda y James Hunt fueron dos grandísimos pilotos de Fórmula 1, y su rivalidad eterna ha sido siempre recordada. Esta película es un tributo impresionante a su historia, pero también al deporte que practican. Ron Howard dirige con precisión milimétrica, y consigue meternos en la cabeza de los protagonistas. El montaje, la BSO y es maldita fotografía que me tiene enamorado hacen de Rush uno de los mejores filmes del año. Un viaje emocional y adrenalínico al mundo de la Fórmula 1, a la rivalidad entre dos grandes.
 


6.- La Gran Belleza: Excesos, petulancia, pomposidad y más excesos. La Gran Belleza nos recuerda que los ricos también lloran, pero no hace apología de este sector de la sociedad, sino que se regodea en las miserias de la clase alta, del vacío que conforman sus vidas, de esa necesidad imperiosa de atención y tener una vida que nunca contemple los grises. Paolo Sorrentino es capaz de regalarnos una secuencia digna de Baz Luhrman (el rey de los excesos), y de repente echar el freno y sacarnos una sonrisa enorme en un diálogo extenso y lleno de matices. Visualmente poderosísima, guión sólido como una roca y sobresaliente Toni Servillo como protagonista de la historia. La Gran Belleza. Qué título tan certero.


5.- Blue Jasmine: Jasmine es uno de los personajes más fascinantes y mejor contruidos en años. Dos claves para ello: el portentoso guión de Woody Allen y la acojonante interpretación de Cate Blanchett. Allen nos cuenta la historia de una mujer desconectada del mundo. Ha desarrollado su personalidad, aspiraciones y miedos en torno a una vida de lujos y superficialidad. Y la pérdida de esta parte vital en su vida la destruye. Ha perdido su identidad y sus intentos por levantarse y seguir adelante son vanos. Lo más fascinante de Jasmine es que no se trata de la típica pija irritante, sino de una mujer con buenas intenciones a la que le han arrancado el elemento que la definía. Y Cate Blanchett sabe engrandecer cada matiz, cada minúscula emoción. Pocas veces veremos una interpretación tan insultantemente buena. Pero no nos olvidemos del resto, porque Allen no ha escrito y dirigido un maravilloso personaje, sino una historia fantástica donde hay cabida para que los personajes secundarios brillen. Sally Hawkins y Bobby Cannavale son un perfecto contrapunto de Blanchett, necesario para mostrarnos el desarrollo de Jasmine a lo largo de la cinta. En definitiva, una de las mejores cintas de Allen en años, y la mejor interpretación femenina del personaje más fascinante del año.


4.- La Caza: Odio las injusticias. Me sobrepasan. Por eso este filme me afectó de la forma en que lo hizo. La Caza es una historia sobre la injusticia, sobre el apaleamiento social, sobre la destrucción de una vida. Vintenberg no tiene compasión por los personajes ni por los espectadores, cuenta una historia sin paliativos, y se siente cruda y real. Diariamente observamos injusticias que se producen a nuestro alrededor, y rara vez podemos hacer algo para cambiarlo. La Caza es exactamente eso, una gran injusticia a la que asistimos atados de pies y manos, con los ojos bien abiertos cual Alex DeLarge, e incapaces de hacer nada al respecto. Y Mads Mikkelsen es gran culpable de este dolor que nos impregna la película. Interpretación desgarradora, humana.


3. The Act of Killing: Estamos acostumbrados a observar los acontecimientos desde el punto de vista de las víctimas. Simpatizamos con ellos, sentimos compasión y se nos encoge el corazón al escuchar su versión de los hechos. Pero rarísima vez experimentamos lo contrario. Vivir en nuestras carnes el día a día de los asesinos, oír su punto de vista. Es una sensación absolutamente demencial. Personalmente, mientras veía The Act of Killing, una serie de sentimientos opuestos se iban entremezclando dentro de mí, formando una espesa capa de shock emocional y confusión. Jamás había sentido nada similar sobre el medio audiovisual. Este documental remueve conciencias, cuenta verdades terribles y lleva al espectador al límite. Por momentos deseas apartar la mirada de la pantalla, pero no puedes porque lo que te está contando The Act of Killing es terriblemente fascinante. Y te sientes asqueado de ti mismo por querer saber más, y seguir escuchando sus historias. Es un visionado durísimo, pero imprescindible.


2.- La Vida de Adele: Existen contadas ocasiones en las que un filme de 3 horas no se hace largo, no le sobra nada. La Vida de Adele es uno de ellos. No sobra ni un solo plano, cada escena funciona como elemento descriptivo de Adele, la protagonista de la historia. Y es realmente espectacular. Esta cinta relata el paso definitivo a la madurez, al encuentro de nuestra identidad. Es una lucha interna en cuanto a sensaciones y realidades nuevas, y es una lucha externa en cuanto a la imagen que proyectamos, a la presión social que sufrimos constantemente, al miedo a ser rechazados. Pero por encima de todo eso, La Vida de Adele es una historia del amor más puro, pasional y poético. El amor que te eriza la piel, que te abruma, que te hace temblar. Un verdadero festival emocional. Adele Exarchopoulos realiza un trabajo descomunal y definitorio de su futura carrera interpretativa. Y Lea Seydoux no le va a la zaga. Ambas lo dan absolutamente todo en cada secuencia, en cada plano, en cada mirada. Kechiche habrá sacado de quicio a ambas actrices durante el rodaje pero nosotros, los espectadores, debemos dar las gracias por semejante recital, semejante historia.


1.- Antes del Anochecer: El amanecer del amor, el atardecer de las segundas oportunidades, y el anochecer de las emociones. Tres películas perfectas, bien diferenciadas y con aspiraciones diferentes, pero perfectos complementos unas de otras. Asistimos al nacimiento del amor entre Jesse y Celine en un tren. Contuvimos la respiración en la incertidumbre de un paseo en barco. Y sufrimos el desgaste que nos provoca el paso del tiempo en un hotel. Antes del Anochecer es obviamente la más adulta de la trilogía. La esperanza y vitalidad de Sunrise dio paso a la ligereza tornada en expectación de Sunset. Midnight es otra cosa. Es un homenaje a la historia de Jesse y Celine, pero también es la más sombría y nostálgica. A lo largo del tercer filme, asistimos a una situación de superficial tranquilidad, pero algo nos inquieta. Hay una bomba de relojería bajo nuestro asiento, y empezamos a recibir pistas a lo largo del filme. Pero cuando queremos darnos cuenta, es demasiado tarde y todo explota. Y la verdad nos golpea. La vida no es un camino de rosas, y una ola de realidad nos cubre de pies a cabeza. Acabamos empapados, y una toalla nos recubre el cuerpo y nos aporta cierta calidez, pero sabemos que el agua helada quizás nos ha traspasado, y el frío ha quedado atrapado dentro, formando una pulmonía. Antes del Anochecer es la vida. No se le puede pedir nada más al cine.

Publicado por Nowseed

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